by Paloma Dyz
Todos sabemos que el vino es antiguo. Cuán antiguo, no estamos seguros. Si nos preguntan un poco más, luego de pensar un momento podemos llegar a decir que por lo menos data de la época de la Biblia, con Jesús y la transubstanciación.
Aunque esto es correcto y en la época de Jesús en el siglo I a.C. ya existía, el vino es aún más antiguo, 6 mil años más antiguo.
De alguna forma, sé que esto no sorprende demasiado. El vino es parte de nuestra cultura desde hace ya mucho tiempo. Y no sólamente de nuestra cultura, ya que el vino es acoplado en distintas latitudes desde América hasta Oriente.
Y es justamente allí donde nace, en los Montes Zagros (las tierras que ahora ocupan Georgia, Armenia e Irán en el Cercano Oriente), por el neolítico hace aproximadamente 6 mil años antes de Cristo. La evidencia es una vasija de esa época con un residuo rojizo en el fondo, que se presume fue vino.
Aunque todavía se duda si lo que se producía en esa época era vino o jugo de uvas que luego fermentaba sin querer, es innegable que la Vitis Vinifera, la uva de la cuál se produce el vino, ya era usada en esa época.
Durante años, el vino fue extendiéndose de la zona del Cáucaso gracias a las rutas comerciales. Es así como llegó a Europa Occidental, Egipto, Grecia, Roma, India, Persia, China y Asia. Y también hacia América, gracias al vikingo Leif Ericsson que plantó vides en la zona de Massachusetts en el siglo X d.C.
Sin embargo, hay 3 culturas importantes que influyeron en el vino para que sea lo que es hoy en día. Los Egipcions, los Griegos y los Romanos.
En Egipto se encontró la primera evidencia arqueológica de machacado del uvas con intención de extraer vino alrededor del 3 mil a.C., donde las uvas eran machacadas hasta formar zumo (lo que se conoce como mosto), y luego se dejaban fermentar en vasijas de barro cerradas. Luego, este vino se guardaba en ánforas selladas, lo que permitía su conservación por años y años. Aunque en esta época era más popular la cerveza que el vino, ¡los egipcios ya conocían el valor de un buen vino añejo!

En Grecia es donde el vino empezó a popularizarse, hasta que para el 700 a.C. el vino era la bebida estándar. Tanto así, que es en éste momento donde surge el culto al vino con su dios particular, Dionisio (mayormente conocido por su nombre latino, Baco).
Como en Egipto, el vino se usaba en distintas fiestas o rituales religiosos. Sin embargo, la diferencia reside en que, mientras en las ocasiones especiales se lo tomaba puro, en el día a día se lo tomaba aguado, es decir, mezclado con agua. Esto era así porque el vino puro era muy espeso y de gran contenido alcohólico.

Finalmente, Roma tiene dos aportes importantes.
Por un lado, se empiezan a utilizar otros recipientes además de las ánforas de barro: las cubas de madera, un invento procedente del Norte de Europa para almacenar otras bebidas alcohólicas como la hidromiel o la cerveza. Las ánforas eran muy frágiles al ser transportadas, mientras que la madera es más resistente.
Por otro lado, además de popularizarse el almacenado en barricas, empezó a utilizarse el almacenado del vino en botellas de vidrio como símbolo de poder y riqueza, ya que era poco práctico pero muy caro ya que la industria del vidrio era muy reciente. Y con las botellas, vino aparejado el tapón de corcho.

Estos aportes de sociedades antiguas fueron muy importantes para el vino de hoy en día. Y en los aportes sucesivos, iremos descubriendo por qué.


